viernes, 12 de abril de 2013

Situación de la sardina: causas biológicas

Los hechos

La temporada de pesca de la sardina común se inició con una ausencia de juveniles y con rendimientos de pesca que rápidamente comenzaron a bajar tan pronto comenzaron a operar las lanchas. A comienzos de abril, la situación era de una virtual ausencia del recurso en las zonas de pesca.

La pesquería de la sardina es muy dependiente del reclutamiento anual, y el crucero de evaluación que se realizó en enero detectó una disminución de la biomasa del orden de 70% respecto del 2012, lo que se explica por una disminución significativa del reclutamiento (–97% respecto de 2012). La baja presencia de juveniles en las zonas de pesca confirmó que el reclutamiento de la sardina había fallado, impactado directamente en las capturas de la flota de la Región del Bío Bío; y por ende, en el descontento de pescadores y armadores artesanales.

Los efectos del impacto de la falla del reclutamiento y la ausencia del recurso en las zonas de pesca están provocado una crisis de envergadura para el sector artesanal e industrial en la Región del Bío Bío, y que se suma al estado de agotamiento de la anchoveta como del jurel.

Las causas biológicas

A comienzos del 2012 ocurrió un reclutamiento alto, y que se caracterizó porque se extendió prácticamente durante toda la temporada de pesca del primer semestre. De esta manera, las capturas de la flota fueron sustentadas por peces de tamaño inferior a la talla media de maduración, y no se observó crecimiento. En otras palabras, los peces que reclutaron tardíamente no mostraron un incremento significativo en la talla promedio. Esto se pudo deber a que la flota de cerco fue capaz de remover a los ejemplares de crecimiento más rápido -y como el reclutamiento se extendió durante la temporada de pesca-, fue capaz de reemplazar a los ejemplares que eran capturados.

Cuando un arte de pesca no selectivo opera sobre cardumenes y agregaciones de juveniles que están reclutando y creciendo, comienza a remover a los ejemplares ya sea de crecimiento más rápido o a los que se originaron a comienzos de la estación reproductiva. La consecuencia es que en el stock se selecciona a los ejemplares de crecimiento lento, y de madurez tardía. Estos efectos biológicos son acumulativos, y estan asociados al modo de explotación mas que a la intensidad de explotación. Las consecuencias de vulnerar juveniles, entonces, es que se alteran rasgos demográficos como el crecimiento y la madurez, haciendo que el ciclo reproductivo se retrase; y por lo tanto, también el periodo de reclutamiento. Por otra parte, los peces de crecimiento lento no contribuyen significativamente al proceso reproductivo al no alcanzar oportunamente la talla de madurez.

Por otra parte, condiciones ambientales desfavorables para el desarrollo y la supervivencia de la progenie, durante el periodo prerrecluta, son determinantes para el éxito del reclutamiento. Los peces pelágicos pequeños, precisamente, se caracterizan por la alta variabilidad en el reclutamiento como consecuencia de la modulación ambiental. Para el caso de la sardina común se sabe que el éxito del reclutamiento ocurre cuando se observan condiciones ambientales frías y vientos moderados que favorecen la productividad de alimento (clorofila-a). La primavera de 2012, precisamente no fue favorable para el éxito del reclutamiento ya que la clorofila-a fue baja y las aguas fueron más cálidas.

La secuencia de eventos

Dado los antecedentes acerca de lo que sabemos, la secuencia de eventos que han determinado la situación de la sardina en el 2013 fue:

  1. La pesca operó sobre la fracción juvenil de sardina común seleccionando en la población a ejemplares de crecimiento lento y madurez tardía.
  2. La tasa de crecimiento baja y el reclutamiento alto y extendido del contingente que ingresó a las zonas de pesca en el 2012, determinó que las capturas fueran sustentadas por ejemplares juveniles.
  3. El crecimiento más lento de dichos especímenes, que eran abundantes, determinó además que no contribuyeron significativamente a la producción de huevos.
  4. La menor cantidad de alimento disponible (clorofila-a) y condiciones ambientales desfavorables primaverales determinaron una menor supervivencia de la progenie 2012, impactado negativamente en el reclutamiento del 2013.

Esta secuencia de eventos identifica a la sobre-pesca por crecimiento y condiciones ambientales desfavorables, como las principales causas de la falla del reclutamiento de la sardina común en el 2013.

viernes, 22 de marzo de 2013

Metapoblaciones de jurel en el Pacífico Sur



En un artículo reciente, Gerlotto et al. (2012) revisan cuál de dos modelos de estructura poblacional, población parchosa o metapoblación, representan la situación actual del jurel en el Pacifico Suroriental. Según los autores, los resultados de la revisión favorecen a la hipótesis de metapoblación, y que la hipótesis de "reinicio" (resetting) del ecosistema debido tanto a la variabilidad El Niño-Oscilación del Sur como interdecadal es improbable que las subpoblaciones se estabilicen y lleguen a ser divergentes genéticamente.

Al considerar el estado de agotamiento en el que se encuentra la población de jurel, con un refugio en aguas oceánicas,  donde el manejo de la pesquería por Chile puede ser limitado, entonces la población completa de jurel tiene mayor riesgo. En este contexto, el mensaje de Gerlotto y colaboradores es que desde el punto de vista de la metapoblación, el stock que se reproduce en aguas oceánicas frente a Chile central representa la fuente (30ºS-40ºS, Cubillos et al. 2008), y por lo tanto todas las acciones de manejo deben priorizar y estar orientadas en la protección de esta fracción de la metapoblación.

Afortunadamente, el Fondo de Investigación Pesquera está financiando el monitoreo de huevos y larvas en esta área (FIP2012-10), así como indicadores reproductivos; al parecer la única área que podría proveer de indicadores confiables acerca de la recuperación del stock. Es deseable, que dicho monitoreo siga siendo apoyado por la industria, única forma de cubrir tan extensa área oceánica donde el jurel se reproduce.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Y esta fiesta no termina...


A pocos días del inicio de la temporada de pesca de la sardina común y anchoveta en la zona centro-sur, y sabiendo que la abundancia de sardina disminuyó, y que la proporción de juveniles que reclutó fue más baja en este año respecto del año anterior, el 2013 podría ser considerado como un punto de inflexión.
Los pescadores saben que la temporada de pesca de sardina se inicia generalmente con una alta incidencia de juveniles menores a 10 cm en las capturas. Si bien es cierto la extracción de juveniles no es una opción inteligente, la temporada 2013 comenzó con una disminución del aporte de juveniles en las capturas. Esta situación no es consecuencia de una mejor selección del tamaño de la sardina por parte de los pescadores, ni tampoco se debe a regulaciones al arte de pesca, ni a las medidas de manejo.
La baja disponibilidad de juveniles tiene una lectura diferente, ya que podría indicar un déficit de producción. Si esta hipótesis es correcta, la consecuencia sería una nueva disminución de biomasa al 2014, si es que en ese año no se verifica una mayor producción asociada al reclutamiento; es decir, a la incorporación de una nueva generación de juveniles. Entonces, el 2013 es un año que podría ser determinante en el cambio de tendencia en el nivel poblacional de la sardina.
La teoría de la pesca indica que una pesquería es sustentable solamente si los pescadores son capaces de extraer en promedio el excedente de producción que una población de peces puede generar, para mantenerse en un cierto nivel de abundancia. Cuando se indica que es "en promedio", se está diciendo que tal afirmación es válida en un horizonte de tiempo largo, ya que anualmente pueden ocurrir  tanto excedentes como déficit de producción. El "excedente productivo" representa una cantidad de biomasa que puede ser extraída para mantener un cierto nivel de biomasa de peces en el mar. El "déficit productivo" se debe ya sea a que el peso promedio de los peces disminuyó, o bien a que hubo una disminución importante de reclutas, o que la mortalidad por causas naturales aumentó significativamente.
Afortunadamente el alto reclutamiento ocurrido el 2012 ha permitido que la abundancia de adultos sea alta a comienzos de 2013. Sin embargo, después de leer esta opinión, tal vez la mejor recomendación sea adoptar criterios precautorios durante el 2013 (evitar aumentos de cuotas y el exceso de pesca), sobre todo si no queremos aumentar la vulnerabilidad del sector pesquero artesanal e industrial de la zona centro-sur.