Mostrando entradas con la etiqueta sardina común. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sardina común. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de enero de 2014

Repunte en el desove de la sardina común 2013

En octubre de 2013, la Universidad de Concepción, a través del Laboratorio de Evaluación de Poblaciones Marinas (EPOMAR) y del Programa COPAS Sur-Austral, ejecutaron el crucero de evaluación del desove de la sardina común y anchoveta durante el período reproductivo.

En la campaña 2013, el desove de la anchoveta se observó a lo largo de toda la franja costera desde Punta Nugurne (35º30'S) al Golfo de Arauco (37º10'S). Al comparar con el 2012, la distribución del desove fue más continuo y se observó que una recuperación del núcleo de desove recurrente del sur de Constitución hasta la desembocadura del río Itata.

Al sur del Golfo de Arauco, las mayores concentraciones de huevos se ubicaron al norte de Bahía Corral (38º30'S-39º30'S) a lo largo de una franja muy costera. En el caso de la sardina común, el desove fue más localizado que la anchoveta con un foco en Punta Nugurne y otro en el Golfo de Arauco. Al comparar con el 2012, la distribución del desove de la sardina fue más extensa, desde el norte de la Isla Mocha (38º10'S) y hasta más al sur de los 41ºS, con la mayor abundancia entre la Isla Mocha y Corral.

El desove de la sardina común se caracterizó por una mayor presencia de huevos, y con una mayor abundancia respecto del 2012, y mostrando niveles de abundancia promedio mayores que la serie histórica disponible y que cubre desde el 2002 al 2013 (ver Figura 1). En el 2013, la abundancia promedio de huevos de sardina común fue mayor en la zona comprendida entre Punta Lavapié y Corral, y se constituye como el segundo año con mayor abundancia de huevos después del 2007.

Los resultados son parte integral del Proyecto FIP 2013-07 "Evaluación del stock desovante de anchoveta y sardina común entre la V y X Región, año 2013", asignado a la Universidad de Concepción.


Figura 1. Densidad promedio de huevos de sardina común en la zona centro-sur, periodo 2002-2013.


viernes, 6 de septiembre de 2013

La biomasa desovante de anchoveta y sardina común

El estudio se presentó en el Taller de Difusión de Resultados del proyecto FIP 2012-09, titulado "Evaluación del stock desovante de anchoveta y sardina común entre la V y X Regiones, año 2012", y que fue realizado el 6 de septiembre de 2013 en el Auditorio Claudio Gay de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción.

Según el estudio del EPOMAR, se aplicó el Método de la Producción Diaria de Huevos (MPDH) para evaluar el stock desovante de anchoveta y sardina común en la zona centro-sur de Chile (33ºS – 41º$20’S). El crucero de huevos se desarrolló mediante la evaluación del desove en tres estratos geográficos: a) sector norte, sur de Valparaíso – norte de Constitución (33º00’S - 34º$00’S), b) sector centro, entre Constitución y Golfo de Arauco (34º30’S – 37º10’S), y c) sector sur, entre el sur de Lebu – sur de Punta Galera (37º30’S – 41º20’S), a través de un muestreo sistemático sobre una grilla regular de estaciones dispuestas en transectas perpendiculares a la costa, equidistante cada 5 millas náuticas y estaciones separadas cada 4 millas náuticas. El crucero MPDH se realizó entre el 6 y 21 de octubre en los sectores centro y sur, y desde el 7 al 9 de noviembre en el sector norte. El crucero de adultos se realizó en los estratos geográficos centro y sur. Los lances de pesca cubrieron una amplia área geográfica entre Constitución y Corral, hasta 5 millas náuticas de la costa.

En dicho taller, el Dr. Leonardo Castro, del Programa COPAS Sur-Austral de la Universidad de Concepción, presentó los cambios en la abundancia y distribución de huevos de anchoveta y sardina común. Se encontró que en la zona centro, la distribución de la abundancia estuvo restringida a pocas estaciones. En el caso de la anchoveta, el área de desove cubrío 4% en el sector sur y 20% en el sector sur. La sardina común, por su parte, cubrió 9\% en el sector centro y 25,7% en el sector sur. En el sector sur, la distribución de huevos estuvo restringida al norte de Corral.

El Sr Eduardo Navarro presentó las condiciones ambientales durante la época de desove, encontrando patrones de cambios diferentes en la temperatura superficial, clorofila superficial y vientos entre los diferentes sectores que constituyen áreas de desove.

Aunque se detectaron cambios en las condiciones ambientales durante la época del crucero en el 2012, aparentemente no habrían afectado al desove. Más bien, se discutió que la pesca de juveniles durante el primer semestre pudo afectar al ciclo reproductivo, determinando que los ejemplares inmaduros no alcanzaran la talla de primera madurez ni contribuyeran al desove. Esta tesis fue presentada por el Dr Luis Cubillos del Programa COPAS Sur-Austral, cuya exposición se muestra aquí. La producción diaria de huevos por estrato geográfico en el 2012, indicó una mayor producción de huevos de anchoveta en la sector sur con 56,1 huevos m2 por día respecto del sector centro (8,5 m2 por día). En la zona centro, hubo un aumento significativo de la producción diaria de huevos de sardina común con 126,4 huevos m2 por día contra solamente 22,5 m2 por día en el sector sur, una de las producciones de huevo más bajas. Los parámetros reproductivos estuvieron dentro del rango esperado para cada especie, siendo la fracción desovante el parámetro menos preciso. Asimismo la fracción diaria de hembras desovantes fue baja, probablemente debido a la estructura de tallas juvenilizada del stock de sardina común.

Los resultados apuntan a que una de las probables causas de la crisis 2013 se debió a que una fracción significativa de hembras de la cohorte 2011 no alcanzó la talla de madurez y no contribuyó a la producción de huevos en el 2012, probablemente afectando negativamente al reclutamiento y, por ende, a la abundancia de sardina durante el primer semestre de 2013.

miércoles, 17 de abril de 2013

La hipótesis alternativa para la situación de la sardina 2013

Durante la sesión del Comité Científico de Pelágicos Pequeños, se presentó una hipótesis alternativa sobre las causas biológicas que determinan la situación de la sardina. Esta hipótesis dice que la sobrepesca por crecimiento puede alterar los rasgos demográficos asociados al crecimiento de los peces, y con ello retrasar la madurez de los ejemplares, alterar la duración del periodo reproductivo, y aumentar la sensibilidad a condiciones ambientales desfavorables (y favorables también).

miércoles, 20 de marzo de 2013

Y esta fiesta no termina...


A pocos días del inicio de la temporada de pesca de la sardina común y anchoveta en la zona centro-sur, y sabiendo que la abundancia de sardina disminuyó, y que la proporción de juveniles que reclutó fue más baja en este año respecto del año anterior, el 2013 podría ser considerado como un punto de inflexión.
Los pescadores saben que la temporada de pesca de sardina se inicia generalmente con una alta incidencia de juveniles menores a 10 cm en las capturas. Si bien es cierto la extracción de juveniles no es una opción inteligente, la temporada 2013 comenzó con una disminución del aporte de juveniles en las capturas. Esta situación no es consecuencia de una mejor selección del tamaño de la sardina por parte de los pescadores, ni tampoco se debe a regulaciones al arte de pesca, ni a las medidas de manejo.
La baja disponibilidad de juveniles tiene una lectura diferente, ya que podría indicar un déficit de producción. Si esta hipótesis es correcta, la consecuencia sería una nueva disminución de biomasa al 2014, si es que en ese año no se verifica una mayor producción asociada al reclutamiento; es decir, a la incorporación de una nueva generación de juveniles. Entonces, el 2013 es un año que podría ser determinante en el cambio de tendencia en el nivel poblacional de la sardina.
La teoría de la pesca indica que una pesquería es sustentable solamente si los pescadores son capaces de extraer en promedio el excedente de producción que una población de peces puede generar, para mantenerse en un cierto nivel de abundancia. Cuando se indica que es "en promedio", se está diciendo que tal afirmación es válida en un horizonte de tiempo largo, ya que anualmente pueden ocurrir  tanto excedentes como déficit de producción. El "excedente productivo" representa una cantidad de biomasa que puede ser extraída para mantener un cierto nivel de biomasa de peces en el mar. El "déficit productivo" se debe ya sea a que el peso promedio de los peces disminuyó, o bien a que hubo una disminución importante de reclutas, o que la mortalidad por causas naturales aumentó significativamente.
Afortunadamente el alto reclutamiento ocurrido el 2012 ha permitido que la abundancia de adultos sea alta a comienzos de 2013. Sin embargo, después de leer esta opinión, tal vez la mejor recomendación sea adoptar criterios precautorios durante el 2013 (evitar aumentos de cuotas y el exceso de pesca), sobre todo si no queremos aumentar la vulnerabilidad del sector pesquero artesanal e industrial de la zona centro-sur.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El mal uso de un recurso: Adiós a la sardina común!!

Comenzó la pesca de sardina común 2011!! El escenario es el siguiente: Al poder de pesca de la numerosa flota artesanal se le suma una flota industrial “ociosa”, que por la falta de jurel orientará el esfuerzo de pesca sobre este recurso en toda la extensión de su distribución y a 5,01 millas náuticas (eso sí, por fuera de las 5 millas). La sardina reclutó con una abundancia importante, y básicamente estos juveniles de tamaño promedio de 7 a 8 cm de longitud son los que están sustentando la actividad pesquera. Se oirán voces que justifican la captura de juveniles: siempre ha sido así!

¿Cómo llegamos a esta situación? ¿dónde están los peces más grandes? ¿por qué si desde el 2008 han ocurrido reclutamientos importantes, no se consolida una biomasa de adultos significativa?

La pesca intensa que se desarrolla sobre juveniles de sardina durante el primer semestre de cada año ha sido la responsable de la situación actual !! Cuando ocurre una pesca intensa sobre la fracción juvenil, los ejemplares más vulnerables son aquellos de crecimiento rápido y que son capaces de alcanzar un mayor tamaño corporal. Estos ejemplares son removidos de la población, y queda en el mar sólo aquellos que sobreviven a la pesca y que por lo general son ejemplares de crecimiento lento que tardan en alcanzar tamaños más grandes. Esta “selección” inducida por la pesca se puede ver reflejada en tres indicadores: 1) la longitud media de los peces capturados se mantiene durante toda la temporada de pesca, 2) se retrasa el pico reproductivo, expresándose hacia fines de año; 3) el reclutamiento se retrasa y tiende a expresarse entre marzo y abril. La mala noticia: si se han perdido los genes de peces de crecimiento rápido, la situación es irreversible y cualquier medida correctiva para volver a una situación en que el tamaño medio de una sardina era de 15 cm será en vano.

La buena noticia: Si aun podemos corregir el problema, les digo que una sardina de 8 cm pesa cerca de 5 a 6 gramos, de tal manera que la cantidad de ejemplares que se vulnera para lograr el monto de cuota actual es impresionante. Claramente, hay sobrepesca por crecimiento! Lo que significa que el esfuerzo de pesca es intenso y concentrado sobre la fracción juvenil de la población. La solución (entre otras) implica aumentar la talla media de captura! ¿Cómo se logra? no se trata de decretar un tamaño mínimo legal de captura. La solución es más radical: Se debe cerrar la pesquería durante el primer semestre!, a lo menos desde enero hasta abril.

Los pescadores, si son sabios, sabrán que encontrarán peces de mayor tamaño durante el segundo semestre! No solo estarán capitalizando biomasa, sino mejorando el tamaños de los individuos que se capturan. Una sardina de 14 cm pesa cerca de 30 gramos, y la cantidad de pesca en número de ejemplares será significativamente menor.

Por supuesto, en el segundo semestre ocurre la reproducción y es necesario una veda para proteger la renovación del stock! ¿Qué hacer? Obvio, hay que proteger el pico reproductivo. Entonces ¿cuándo pescar? Si los pescadores son eficientes, podrían hacerlo durante una corta estación de pesca, desde octubre a noviembre.

Estas medidas parecen ser muy restrictivas, y no son viables políticamente. Sin embargo, los beneficios del buen uso del recurso serian enormes. Es tiempo que los pescadores descubran naturalmente que pueden contribuir significativamente en ordenar la pesca. Lo contrario significa decir simplemente: adiós a la sardina!.

Ahora que sabes esto, ¿qué ocurrirá con la propuesta de aumento de la cuota global de sardina común desde las 605 mil toneladas acordadas en diciembre pasado a las 1.100.000 toneladas para el 2011? Las lecciones han sido numerosas en el último tiempo! las flotas, los pescadores, la industria quedaran allí como huesos blanqueados al sol, evidencia de un pasado en que se cometieron muchos errores.

¿Aumento de cuota? No me parece!

jueves, 15 de mayo de 2008

Crisis alimentaria y la pesca

En el Diario El Sur de ayer 15 de mayo de 2008, Marcel Claude comenta sobre la crisis alimentaria global y el precio de los alimentos. Aunque la columna de Marcel establece causas e implicancias globales, me parece que el comentario de José Luis Gallegos Carrasco es el más pertinente desde el punto de vista de la actividad pesquera.

En efecto, el ecosistema marino frente a Chile es uno de los más productivos del mundo. La alta abundancia de peces pequeños como anchoveta y sardina común es una consecuencia directa, y permite el desarrollo de la actividad pesquera tanto artesanal como industrial. Sin embargo, tal productividad es destinada a la elaboración de harina, la que a su vez sirve como alimento para otros animales y cultivo de peces. Con una muy baja eficiencia de transferencia de proteínas y aprovechamiento de las propiedades que tiene el consumir peces como la anchoveta.

Tal y como lo plantea José Luis, es necesario que como país se comprenda que en el mar se tiene una ventaja comparativa enorme: Seguridad alimentaria haciendo de la pesca una actividad sustentable, estableciendo políticas adecuadas que permitan educar, promover y consolidar el consumo de peces de carne oscura, innovación en el tratamiento a bordo y en productos derivados, inversión y capacitación para el pescador artesanal, etc.

El desarrollo sustentable de la pesca es posible, solo basta con iniciar las acciones que permitan avanzar en esa dirección.

viernes, 2 de mayo de 2008

El control del esfuerzo de pesca



El artículo “Se multiplican pescadores, pero no los peces” publicado en el diario El Sur (28/Abril/2008) por el periodista Víctor Toloza expone una realidad no deseada: el incremento en el esfuerzo de pesca nominal en el sector pesquero artesanal en la Región del Biobio. Por supuesto, la interpretación más fácil de tal realidad es que la administración pesquera no ha sido eficiente provocando el desorden al que aluden algunos dirigentes del sector industrial.

En nuestra opinión, el crecimiento del sector tanto en naves como en pescadores es consecuencia de una administración que ha puesto el énfasis en el control indirecto a través de la captura y no en el control directo del esfuerzo de pesca. Por otra parte, ha sido el sector artesanal que orienta su esfuerzo de pesca a los peces pelágicos pequeños, sardina común y anchoveta, el que más ha crecido desde que al sector industrial se les cerró el acceso a las cinco millas náuticas y desde que comenzó el régimen de Límites Máximos de Captura por Armador (LMCA).

Se debe mencionar al lector que no se trata aquí de “embarcaciones de pequeña escala” operadas por uno o dos tripulantes y que definen una actividad efectivamente artesanal, sino más bien de una gran cantidad de embarcaciones con casco de fierro, de 18 m de largo, de hasta 80 toneladas de registro grueso, con artes y equipos de pesca mecanizados y tecnificados, y con sistemas de navegación y de búsqueda de última generación (GPS, sonares y ecosondas).

Asimismo, se destaca que la pesquería de sardina común y anchoveta fue declarada en el régimen de explotación plena, lo que implica que el acceso al recurso queda cerrado a nuevos usuarios interesados. Aparentemente, tal declaración implicó un control parcial que dejó un vacío y permitió el crecimiento del esfuerzo de pesca. El esfuerzo de pesca no controlado tiende a aumentar hasta que, en promedio, los pescadores individuales obtienen ganancias sólo moderadas y a menudo, no obtienen ganancias. En las pesquerías sin ordenación, esta tendencia por lo general lleva a que la población sea biológicamente sobreexplotada al estar sujeta a demasiado esfuerzo de pesca y a la consiguiente tasa excesiva de extracción anual de peces.

¿Es el control del esfuerzo una alternativa efectiva para la pesquería de sardina común y anchoveta?

El sistema de control actual se basa en fijar una cuota global de pesca, la que es asignada entre el sector industrial y el artesanal. La fracción del sector industrial se asigna según la ley de LMCA, en tanto al sector artesanal según el Régimen Artesanal de Extracción (RAE), donde la historia de participación en la pesquería tiene mucho que ver. Con el incremento en el esfuerzo de pesca, la cuota se diluye entre más actores, y por lo tanto el comprensible descontento de los pescadores sin historia y cuya asignación es ridícula. Afortunadamente el 2008 es un año sin riesgos para estas pesquerías, lo que permitió aumentar la cuota global de pesca de sardina en niveles que son excepcionales (¿qué pasará cuando haya que bajar la cuota?).

No obstante el esquema actual, existe una modalidad de administración que se denomina “Control de insumos de pesca” que consiste en restricciones aplicadas a la intensidad de pesca. En otras palabras, restricciones sobre el número y el tamaño de las embarcaciones (control sobre la capacidad de pesca), permisos de pesca (control sobre el uso de las embarcaciones) o al producto entre capacidad y uso (control de esfuerzo de pesca). La sardina común y anchoveta son recursos que son capturados en forma eficiente con un solo arte de pesca: cerco o bolinche (en el caso de embarcaciones menores), de tal manera que no habrá necesidad de control de artes de pesca. En teoría, el control podría también aplicarse a insumos que permiten la operación (cantidad de combustible permisible) u otros suministros vitales.

Las principales características biológicas de la sardina y la anchoveta en la que se sustenta la actividad pesquera artesanal de la Región del Biobio indican que son stocks fluctuantes dependientes del reclutamiento anual, el que a su vez son sensibles a la variabilidad ambiental (anomalías intensas). Por otra parte, son recursos que tipifican una pesquería mixta, donde prácticamente el 80% de los lances son mixtos y menos del 20% son puros. Esto tiene dos consecuencias importantes: a) Cuotas globales de captura variables año tras año (variabilidad del reclutamiento); y b) una vez lograda la cuota de una especie, es imposible no seguir pescando a la misma especie ya que aparecerá en las capturas de la otra (carácter mixto de la pesquería); lo que a su vez implica promover declaraciones de pesca de otras especies (e.g. mote, tritre, etc).

¿Cómo se resuelve el exceso de esfuerzo de pesca mediante el control de insumos? Aunque el ordenamiento de la pesca debe ser coherente con los objetivos de manejo, las siguientes acciones podrían ser tomadas en cuenta:



  1. Permisos de pesca: Cerrar el acceso en forma definitiva, y evitar que los permisos de pesca actuales sean transferibles o heredebales. Es aconsejable eliminar o por lo menos limitar severamente los permisos de pesca si no se usan regularmente. No hacer esto podría forzar al gobierno de turno a comprar de regreso algunos derechos cuando se hayan vuelto valiosos, y es sabio considerar esta posibilidad cuando se emiten licencias por primera vez. También es necesario acotar los permisos al tamaño y características del poder de pesca de las embarcaciones, con el objeto de evitar la entrada de embarcaciones nuevas con mayor poder de pesca (reemplazo).

  2. Reducir el tamaño de la flota: Se debe eliminar del registro a las embarcaciones siniestradas, o que han naufragado. Esto quiere decir que no se debe renovar el permiso al armador, lo que significa quitar un derecho a un individuo para un bien general mayor. Un sistema justo requiere que exista compensación para el armador. Para remover barcos se debe adoptar un sistema de recompra o eliminación de matrícula que sea financiado por el gobierno. Por otra parte, si las licencias restrictivas son libremente transferibles, el gobierno podría participar en el mercado de licencias y comprar el exceso de licencias.

  3. Controlar las salidas de pesca: Se puede controlar la explotación del esfuerzo de pesca con tres restricciones importantes: a) restringir el número de días que puede pescar un barco; b) evitar pescar los fines de semana y días festivos; y c), retrasar el inicio de la estación de pesca en 10 días por año durante los próximos 10 años (u otro horizonte de tiempo a discutir), con el objeto de trasladar la temporada de pesca hacia el segundo semestre cuando el tamaño de los peces supera el tamaño de la primera madurez sexual (en el régimen de pesca actual se captura individuos juveniles que no han alcanzado a reproducirse).

  4. Fiscalización: Fortalecer el sistema de fiscalización a la salida de pesca, lo que implica implementar un sistema de vigilancia y control similar al utilizado para el sector industrial (tal vez se requerirá una vigilancia satelital para embarcaciones artesanales de más de 12 m de eslora).

  5. Sector industrial: El sector industrial debe salir de la pesquería definitivamente. Para ello, se debe establecer un mecanismo que permita reducir la participación en forma gradual. Hoy en día las embarcaciones industriales pueden pescar en cualquier zona dentro de la unidad de pesquería, y por lo tanto podrían afectar al recurso si se pesca en las zonas de escape que tiene. Se tiene que tener en cuenta que en la actualidad el recurso jurel es el prioritario para el sector industrial, siendo la sardina y anchoveta recursos secundarios. ¿Qué puede pasar si el jurel sigue presentando escasez y bajos rendimientos? El esfuerzo de pesca se trasladará a la sardina y anchoveta, sin duda.

  6. Evitar la promoción de nuevas áreas de pesca: Evitar cualquier intento que favorezca el inicio de la pesca frente al litoral de la Región de la Araucanía (esta zona es de escape y está funcionando como un área protegida donde se concentra el stock adulto durante el año).

Algunos de estos puntos se pueden considerar complementarios al sistema actual de regulación de la captura. Sin embargo, estos aspectos deben ser analizados y discutidos por los usuarios y toda parte interesada en la pesquería, partiendo con un debate sobre objetivos claros de administración de la pesquería. Una discusión sobre sistemas de regulación y control no tiene sentido si no se tiene claridad en los objetivos de corto, mediano y largo plazo. En la actualidad pareciera que bastara con fijar la cuota global y su revisión eventual año tras año, pero tal regulación parece no tener efecto ya que el esfuerzo de pesca sigue creciendo como está demostrado.