Mostrando entradas con la etiqueta pesca industrial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pesca industrial. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de abril de 2013

La hipótesis alternativa para la situación de la sardina 2013

Durante la sesión del Comité Científico de Pelágicos Pequeños, se presentó una hipótesis alternativa sobre las causas biológicas que determinan la situación de la sardina. Esta hipótesis dice que la sobrepesca por crecimiento puede alterar los rasgos demográficos asociados al crecimiento de los peces, y con ello retrasar la madurez de los ejemplares, alterar la duración del periodo reproductivo, y aumentar la sensibilidad a condiciones ambientales desfavorables (y favorables también).

miércoles, 3 de agosto de 2011

Nueva Ley de Pesca: se viene discusión?

Los periodistas perciben que algo se viene...Ellos dicen: Ley de Pesca: la discusión que se viene!!, ...me parece que es necesario un buen debate!!




viernes, 2 de mayo de 2008

Pesca vs. Acuicultura: ¿Cuál es más sustentable?

En Chile, de un tiempo a esta parte una gran cantidad de proyectos I+D en acuicultura han sido financiados por el FONDEF, y hoy en día a través del programa HUAM (“Hacia una Acuicultura de Nivel Mundial”). Aunque algunos pueden llamar innovación al hecho de cultivar una especie difícil (e.g. merluza del sur) o en propiciar el cultivo de nuevas especies para diversificar la industria, todos estos proyectos han justificado de alguna u otra manera que los problemas de la pesca asociados con la sobreexplotación y el riesgo latente de colapso no garantiza o asegura la sustentabilidad, ni la provisión de alimento (ver por ejemplo la justificación para el cultivo del atún en el norte de Chile).

Sin embargo, la pesca -cuando se desarrolla en forma apropiada-, es probablemente una de las actividades que puede llegar a ser ambientalmente amigable y la más segura en la producción de alimentos para la humanidad; y por ende, ecológicamente sustentable en comparación con la acuicultura y la agricultura. En efecto, el uso sustentable de los recursos no pasa por masificar la acuicultura, ya que esta última tiene el potencial de degradar el ambiente marino por el uso intensivo del mismo, destrucción del hábitat de otras especies, polución y contaminación, y la degradación genética de los stocks de peces silvestres (A propósito, es urgente que la acuicultura salga de la zona costera!).

Puede que haya estado mirando en lugares equivocados, pero la actividad misma del cultivo de peces carnívoros comercialmente valiosos impone una presión adicional sobre recursos que son capturados masivamente para la elaboración de harina de pescado. La transferencia no es eficiente ya que el rendimiento de un kilogramo de pescado para producir harina no es alta, requiriéndose varios kilogramos de peces capturados para producir un kilogramo del pez cultivado (p.e. salmón, a propósito en el cultivo del salmón hoy se mira al krill). La actual dependencia de la pesca por lo tanto no justifica el cultivo de peces carnívoros, y aunque sí pueda justificarse económicamente, a la larga se constituye en una actividad que no es sostenible (y digo sostenible en vez de sustentable).

Es cierto, en muchos foros se escucha a menudo la experiencia de los efectos de la pesca en exclamaciones como la siguiente (precedidas por un suspiro triste): “¡Recuerdo que hace tiempo era normal encontrar peces de gran tamaño en comparación a los que se están capturando hoy en día!”. Otro sentimiento se refiere al número de peces más que al tamaño de los peces: “¡Antes se pescaba en abundancia aquí cerca del puerto, ahora hay que buscar los peces muy lejos!”. Bien, para quienes no conocen de la dinámica de poblaciones explotadas, la expresión de tales sentimientos produce en la gente común y corriente aversión a la pesca, sobre todo si ésta es industrializada: “¡Los industriales pesqueros, los depredadores del mar!”. La realidad, como en otros aspectos de la vida, enseña que es imposible aprovechar un recurso prístino y mantener en forma simultánea los altos rendimientos de pesca iniciales y el tamaño de los peces. ¡Esto simplemente es inevitable!

No obstante, aunque en el pasado se cometieron grandes errores (hasta mitad del siglo XX aún se creía que los recursos marinos eran inagotables), en nuestros tiempos se tiene la experiencia y conocimientos suficientes acerca de los efectos de la pesca sobre las poblaciones y ecosistemas. No me cabe duda que el Código de Pesca Responsable, la Aproximación Precautoria, el Enfoque de Manejo basado en el Ecosistema, y las herramientas de manejo que hoy se están desarrollando, seguramente permitirán hacer de la pesca una de las actividades más sustentables y saludables en el mediano plazo. En este contexto, la acuicultura definitivamente no reemplazará a la pesca, y espero que ambas sean actividades sustentables.

lunes, 14 de abril de 2008

Jurel 2008: Dos visiones, dos escalas de tiempo diferentes

En mi experiencia he podido darme cuenta que por lo general concurren dos visiones y dos escalas de tiempo diferentes en la explotación comercial de un recurso pesquero. Para exponer mi punto de vista nuevamente tomaré el caso del jurel 2008, aprovechando el encuentro entre el mundo pesquero industrial y la máxima autoridad pesquera en Coronel, y a raíz de la inauguración del nuevo complejo industrial de la compañía pesquera South Pacific Korp (SPK).

Según el portal de noticias, pesca al día, el discurso del Subsecretario de Pesca, Jorge Chocair, puso énfasis en cifras macros de FAO que posicionan al país como una nación pesquera y atribuyó tal suerte de estadística al rol de la industria. Asimismo, valoró la capacidad de la industria para convenir una posición oficial que permita proteger la pesquería de jurel en negociaciones para crear la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (ORP).

En cambio, el presidente de SPK, Roberto Angelini, enfatizó en el problema que está enfrentando la industria pesquera: los bajos rendimientos de pesca de jurel, sus probables causas y expectativas. El mensaje fue claro: “estamos con la mitad de la captura del año pasado” (a propósito, todavía se confía en que la pesca se normalizará: la esperanza que la situación es todavía de corto plazo). Similar mensaje fue expuesto por Rodrigo Sarquis, presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros (ASIPES) y de Pesquera Itata.

Los usuarios de la pesca, quienes están día a día en el mar, se han dado cuenta que algo no está bien en el jurel, una de las pesquerías más importantes para Chile. Ellos tienen esta visión del recurso, la que generalmente está relacionada con la disponibilidad del recurso. Por esta razón los usuarios tienden a mirar al ambiente para explicar la escases de peces en las zonas de pesca. Una vez, que los bajos rendimientos comienzan a impactar en el negocio, obviamente la preocupación es mayor. Ahora, en el discurso, el mensaje está siendo cada vez más claro: habrá que tomar medidas para enfrentar una crisis de magnitud similar a la ya ocurrida en 1997.

La autoridad pesquera, en cambio, no tiene esa dinámica del día a día ya que opera en una escala de tiempo mayor. Por lo tanto, la visión que se tiene del recurso es aquella que comunicaron los asesores hace varios meses atrás, cuando se discutía el estado de situación y la cuota global de captura. La autoridad pesquera, y los asesores encargados del consejo técnico, tienen una visión del recurso relacionada con los cambios de abundancia y los efectos de la pesca. Cuando se analice nuevamente la situación del recurso, en octubre de este año, no me cabe duda que la tesis del impacto de la pesca emergerá.

¿Cómo conciliar estas dos visiones? ¿Qué debería hacer la autoridad pesquera? En mi opinión, recoger el mensaje claro y directo de los usuarios e iniciar las acciones que permitan anticiparse a la crisis que está llegando (ver Diario El Sur del 14 de abril del presente). Ya no vale la pena que la autoridad convoque para investigar las causas que están determinando la situación del jurel (los científicos nos ocuparemos de ello en su debido tiempo). En mi opinión, es prioritario que la autoridad aplique un enfoque precautorio en relación con el probable impacto social y económico que se producirá en el sector en este año. En segundo lugar, deberá establecer las acciones que permitan revertir los efectos de la pesca sobre la situación del recurso en el 2009. Asi es...! el impacto de la pesca!