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viernes, 22 de marzo de 2013

Metapoblaciones de jurel en el Pacífico Sur



En un artículo reciente, Gerlotto et al. (2012) revisan cuál de dos modelos de estructura poblacional, población parchosa o metapoblación, representan la situación actual del jurel en el Pacifico Suroriental. Según los autores, los resultados de la revisión favorecen a la hipótesis de metapoblación, y que la hipótesis de "reinicio" (resetting) del ecosistema debido tanto a la variabilidad El Niño-Oscilación del Sur como interdecadal es improbable que las subpoblaciones se estabilicen y lleguen a ser divergentes genéticamente.

Al considerar el estado de agotamiento en el que se encuentra la población de jurel, con un refugio en aguas oceánicas,  donde el manejo de la pesquería por Chile puede ser limitado, entonces la población completa de jurel tiene mayor riesgo. En este contexto, el mensaje de Gerlotto y colaboradores es que desde el punto de vista de la metapoblación, el stock que se reproduce en aguas oceánicas frente a Chile central representa la fuente (30ºS-40ºS, Cubillos et al. 2008), y por lo tanto todas las acciones de manejo deben priorizar y estar orientadas en la protección de esta fracción de la metapoblación.

Afortunadamente, el Fondo de Investigación Pesquera está financiando el monitoreo de huevos y larvas en esta área (FIP2012-10), así como indicadores reproductivos; al parecer la única área que podría proveer de indicadores confiables acerca de la recuperación del stock. Es deseable, que dicho monitoreo siga siendo apoyado por la industria, única forma de cubrir tan extensa área oceánica donde el jurel se reproduce.

lunes, 21 de junio de 2010

Responsabilidad política, administrativa y científica

Qué tan sorprendido puedes estar cuando ya conoces toda la “secuencia de eventos” (Ver también: Caso del jurel 2008: ¿Quién yo…? ¡Yo no fui…!) que se desatará cuando se pone en jaque al sistema administrativo por la escasa responsabilidad política de algunos líderes o representantes. Así es, los intereses y las demandas por el uso de un recurso (reales o no) pueden justificar cualquier cosa, y aquél que sabe torcer las reglas puede determinar una incapacidad en la autoridad administrativa. La administración, a su vez, desea o pretende solucionar su incapacidad demandando consejo científico-técnico. ¡Es una paradoja!, La secuencia es la siguiente:

a) Los interesados en doblarle la mano a la autoridad usan argumentos técnicos sobre la base de la honestidad científica reflejada en los informes. Es usual que en las publicaciones los científicos discutamos nuestros resultados para identificar debilidades en algunos de nuestro enfoques y en las conclusiones a las que llegamos.

b) La interpretación política antojadiza de resultados científicos, llena de interés en lo que puede servir a sus propósitos, enfrenta a las autoridades demandando mayor certidumbre o bien debatiendo con estudios recientes realizados por el biólogo X, quien fue apoyado por el experto Y. Entonces,

c) La autoridad administrativa, demanda a los biólogos que le asesoran para que en el menor tiempo posible logren mayor certidumbre acerca del proceso A ó B, preguntándose el porque los estudios del biólogo X dicen cosas diferentes a las que han sido consideradas hasta el momento, y que no habian sido cuestionadas.

d) El debate puede continuar por un tiempo, y de seguro se invitará al experto Z y representantes del instituto W, a quienes se les pedirá resuelvan el conflicto.

e) Entonces, los políticos ven la oportunidad! y hacen un traje a su medida para los intereses de unos pocos. Total, el mundo científico aún debate y trata de buscar puntos de acuerdo, y obvio…no se les puede esperar por siempre.

f) La autoridad administrativa recoge las nuevas directrices, ya es tiempo de cambio de gobierno y del reemplazo de las mismas. Nada ha pasado para ellos…, pero en breve

g) El recurso pesquero se agota, o la pesquería entra en crisis, y nos preguntamos ¿qué paso?

Sé que el lector tiene un ejemplo vivo en su mente, en su experiencia...pero tal vez lo leí en un cuento, o tal vez esto no pasa nunca en la realidad. Solamente sé que la responsabilidad política debería existir, como también la responsabilidad administrativa, y porsupuesto la responsabilidad científica. Debo señalar que los científicos sabemos como esto funciona, y sabemos que si han de haber decisiones administrativas que no se justifiquen técnicamente, …simplemente que se tomen con la responsabilidad correspondiente. El consejo técnico estará allí para evaluar la decisión bajo incertidumbre, pero no se puede esperar que el biólogo o el comité científico tome la decisión y se le atribuyan responsabilidades o se les acuse políticamente.


miércoles, 14 de abril de 2010

Para estimar la talla de madurez sexual en peces




Los biólogos pesqueros estudian la madurez de los peces, y en particular de las hembras, para conocer la fracción adulta de una población y/o el tamaño del stock desovante. A su vez, la madurez en conjunto con estudios de fecundidad (número de huevos), fracción desovante, es posible determinar el potencial reproductivo.
Convencionalmente, una hembra está madura cuando los ovocitos en los ovarios comienzan a adquirir vitelo (criterio estructural), o bien cuando el ovocito maduro puede llegar a ser fertilizable (criterio funcional). Las características que definen la madurez de los ovocitos solo se pueden determinar con el examen histológico de los ovarios. Cuando la madurez se relaciona con el tamaño o edad de las hembras se identifica una curva que se denomina ojiva de madurez, y permite definir la talla(edad) media de madurez al 50% de probabilidad de observar una hembra madura.
En un artículo que será publicado en el Volumen 38 número 2 de Latin American Journal of Aquatic Research, por Luis Cubillos y Carolina Alarcón, se presenta un método alternativo basado en el consumo relativo de oxígeno para estimar la talla media de madurez sexual. El método cae en la categoría de modelo empírico, y utiliza la hipótesis de Daniel Pauly quien sostiene que el crecimiento es limitado por la provisión de oxígeno debido al crecimiento alométrico de las branquias, con un exponente inferior (a=0.8) al de la relación longitud peso (b=3). De esta manera, a medida que un pez crece, la provisión de oxígeno disminuye a tal punto que cuando alcanza el peso máximo (asintótico) todo el consumo de oxígeno solo se utiliza para mantener el metabolismo. Así, un pez invierte energía solo cuando el peso es inferior al peso máximo. Pauly, encontró una constante (=1,36) entre el consumo relativo de oxígeno a la talla de primera madurez sexual (Lm) y el respectivo consumo a la talla asintótica (L∞), siendo esta última un parámetro de crecimiento de la ecuación de crecimiento de von Bertalanffy. Sobre esta base, Luis Cubillos y Carolina Alarcón utilizan la siguiente expresión para estimar la talla media de madurez sexual:


Y conocidas las constantes de la mayoría de los peces, donde a=0.8 y b=3, se tiene: Lm = 0,6 L∞. En el caso del jurel (Trachurus murphyi), sin embargo a=0,9 y b=2,9, luego la talla media de madurez es cercana a 25 cm, considerando una longitud asintótica de 71 cm. Por supuesto, el exponente de la ecuación del consumo de oxígeno depende de la temperatura.

lunes, 14 de abril de 2008

Jurel 2008: Dos visiones, dos escalas de tiempo diferentes

En mi experiencia he podido darme cuenta que por lo general concurren dos visiones y dos escalas de tiempo diferentes en la explotación comercial de un recurso pesquero. Para exponer mi punto de vista nuevamente tomaré el caso del jurel 2008, aprovechando el encuentro entre el mundo pesquero industrial y la máxima autoridad pesquera en Coronel, y a raíz de la inauguración del nuevo complejo industrial de la compañía pesquera South Pacific Korp (SPK).

Según el portal de noticias, pesca al día, el discurso del Subsecretario de Pesca, Jorge Chocair, puso énfasis en cifras macros de FAO que posicionan al país como una nación pesquera y atribuyó tal suerte de estadística al rol de la industria. Asimismo, valoró la capacidad de la industria para convenir una posición oficial que permita proteger la pesquería de jurel en negociaciones para crear la Organización Regional de Pesca del Pacífico Sur (ORP).

En cambio, el presidente de SPK, Roberto Angelini, enfatizó en el problema que está enfrentando la industria pesquera: los bajos rendimientos de pesca de jurel, sus probables causas y expectativas. El mensaje fue claro: “estamos con la mitad de la captura del año pasado” (a propósito, todavía se confía en que la pesca se normalizará: la esperanza que la situación es todavía de corto plazo). Similar mensaje fue expuesto por Rodrigo Sarquis, presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros (ASIPES) y de Pesquera Itata.

Los usuarios de la pesca, quienes están día a día en el mar, se han dado cuenta que algo no está bien en el jurel, una de las pesquerías más importantes para Chile. Ellos tienen esta visión del recurso, la que generalmente está relacionada con la disponibilidad del recurso. Por esta razón los usuarios tienden a mirar al ambiente para explicar la escases de peces en las zonas de pesca. Una vez, que los bajos rendimientos comienzan a impactar en el negocio, obviamente la preocupación es mayor. Ahora, en el discurso, el mensaje está siendo cada vez más claro: habrá que tomar medidas para enfrentar una crisis de magnitud similar a la ya ocurrida en 1997.

La autoridad pesquera, en cambio, no tiene esa dinámica del día a día ya que opera en una escala de tiempo mayor. Por lo tanto, la visión que se tiene del recurso es aquella que comunicaron los asesores hace varios meses atrás, cuando se discutía el estado de situación y la cuota global de captura. La autoridad pesquera, y los asesores encargados del consejo técnico, tienen una visión del recurso relacionada con los cambios de abundancia y los efectos de la pesca. Cuando se analice nuevamente la situación del recurso, en octubre de este año, no me cabe duda que la tesis del impacto de la pesca emergerá.

¿Cómo conciliar estas dos visiones? ¿Qué debería hacer la autoridad pesquera? En mi opinión, recoger el mensaje claro y directo de los usuarios e iniciar las acciones que permitan anticiparse a la crisis que está llegando (ver Diario El Sur del 14 de abril del presente). Ya no vale la pena que la autoridad convoque para investigar las causas que están determinando la situación del jurel (los científicos nos ocuparemos de ello en su debido tiempo). En mi opinión, es prioritario que la autoridad aplique un enfoque precautorio en relación con el probable impacto social y económico que se producirá en el sector en este año. En segundo lugar, deberá establecer las acciones que permitan revertir los efectos de la pesca sobre la situación del recurso en el 2009. Asi es...! el impacto de la pesca!

martes, 8 de abril de 2008

Caso del jurel 2008: ¿Quién yo…? ¡Yo no fui…!

La temporada de pesca de jurel 2008 comenzó con una búsqueda generalizada de zonas de pesca por la flota industrial de cerco de la zona centro-sur. Resultados: ausencia del recurso y disminución drástica de los niveles de captura. Si esta situación sigue así durante los próximos cuatro meses, entonces la pesquería estará en una crisis mayor, con consecuencias no deseadas para el sector pesquero que se sustenta en el jurel.

El caso del jurel 2008 sirve para ilustrar lo que ocurre normalmente en pesquerías que entran en crisis. Esto es, una clara secuencia de eventos, donde el pensamiento lineal se relaciona con el curso de los motivos, de los deseos y la rigidez de principios establecidos por nuestro conocimiento parcial del ente biológico que sustenta toda pesquería.

La secuencia se inicia con cambios desfavorables en los indicadores biológicos y pesqueros, cuya persistencia podría poner en riesgo al recurso y la pesquería (mi sesgo, ya que puede haber cambios sociales, económicos y políticos también). En el caso del jurel, la virtual ausencia del recursos en las zonas de pesca y/o la formación de agregaciones comerciales. Cuando ocurre un cambio como este y persiste por un par de meses, se desarrollan las siguientes etapas: a) reconocimiento de cambios en los indicadores, sin dar importancia a los primeros síntomas esperando que sea algo transitorio de muy corto plazo; b) análisis y reconocimiento de los cambios en los indicadores, los que se extienden ya durante toda una temporada de pesca, produciendo debates e interpretaciones acerca del diagnóstico y de las perspectivas de la pesquería; c) regulaciones y decisiones políticas que pretenden revertir o superar la crisis; y d) "toda duda se despeja", donde el sistema se adecua a un nuevo régimen pesquero o desemboca en la extinción comercial del recurso, i.e., colapso económico.

De estas etapas, los debates e interpretaciones acerca del diagnóstico y las perspectivas del recurso constituyen la fase más interesante desde el punto de vista político. Generalmente, los usuarios de la pesquería (pescadores, armadores) pondrán énfasis en las condiciones ambientales desfavorables al recurso, sin el peso de la prueba suficiente (sólo percepciones, deseos que ojala así sea). Algunos científicos y asesores se alinean con esa posición, con argumentos interesantes…pero no se dan cuenta que sólo están planteando una hipótesis. Otros, identificarán a la intensidad de pesca como el factor principal que determinó la situación actual del recurso. Si el debate es fuerte y no se llega a un mínimo esfuerzo por ponderar las hipótesis, habrá un mediador (usualmente el ente regulador) que determinará que las dos posiciones enfrentadas busquen respaldo en el mundo científico, académico, o de expertos. Estoy seguro, que en el caso del jurel habrá un desfile de expertos internacionales a los que se les consultará sobre lo humano y lo divino en relación con la situación del recurso.

La etapa final, también es muy interesante, ya que por experiencia se sabe que a la larga es la hipótesis de la sobreexplotación la más verosímil (“toda duda se despeja”). Debo decir que en esta secuencia, la primera etapa no se sabe muy bien como ocurre, pero una vez que el cambio persiste se pasa rápidamente a la etapa siguiente. En realidad, la primera etapa surge debido a nuestra incapacidad para detectar la sobreexplotación que sólo se reconoce cuando ya es evidente y muy tarde. Usualmente, los investigadores aprendemos del recurso como la pesquería se desarrolla. Así, cualquier investigador que haya estado llevando a cabo un programa de evaluación de la población (generalmente biológica) no podrá, aunque quiera, evitar que la explotación de un recurso supere umbrales y límites no deseados.

El caso del jurel 2008 es muy pertinente en lo que digo. El sector industrial (usuarios del recurso) está poniendo énfasis en el evento La Niña como un factor externo (ambiental, no controlable) como la principal causa de la situación del recurso en esta temporada. Asimismo, está poniendo la mirada en la flota de alta mar que operó y está operando en aguas internacionales…Esto es lo que hacen los artesanales: cuando tienen un recurso compartido con el sector industrial, y quienes por lo general culpan a las grandes “flotas industriales que depredan el mar” (las palabras no son mías). No me cabe duda que los investigadores de IFOP defenderán la tesis de la sobreexplotación. De hecho, las cuotas establecidas en el Consejo Nacional de Pesca han superado siempre las capturas biológicamente aceptables que han sido recomendadas, y además con niveles de riesgo mayores al 10%.

Ahora consulto al lector: ¿en que fase de la secuencia de eventos de una crisis cree usted que estamos en el caso del jurel? ¿Qué haría usted si conoce la secuencia de eventos que acabo de describir? ¿Qué recomendaciones podría sugerir a Subsecretaría de Pesca? ¿Traerá un experto internacional para que aclare las dudas…? ¿Buscará acciones de mitigación para el desempleo que se producirá…? Si usted es un biólogo, ¿cómo podría diseñar una tabla de decisión en que haga explícita las hipótesis acerca del probable estado de la naturaleza?